La fuerte incorporación del deporte, en sus infinitos espacios, le puede dar a los jóvenes una posibilidad de desarrollo a futuro y una forma de conducir correctamente sus energías mientras comparten el espacio educativo.
La formación de equipos de deporte y de estudio son fundamentales para el desarrollo del compañerismo y el trabajo en equipo.
La competencias deportivas a través de torneos les daría el incentivo a los niños a ejercitarse y prepararse para la competencia, la cual debe ser sana, cargadas de valores, donde lo importante sea competir y aprender a hacerlo sin envidia y sin peleas.
Se organizarán competencias provinciales y nacionales para promover la sana competencia y el conocimiento del país. De aquí pueden salir los futuros atletas y deportistas que nos representarán en las distintas disciplinas a nivel internacional.
Los chicos que demuestren habilidades durante la etapa escolar para el futbol y el basquet, por ejemplo, podrían participar en un programa similar a la selecciòn de jugadores (draft) que se hace en USA para equipos profesionales. De esta manera los chicos, en lugar de abandonar los estudios, podrían seguir en los colegios secundarios hasta el final de sus estudios en un ambiente intercolegial de gran cmpetencia y luego pasar al sistema profesional.